proactividad

La Proactividad

Uno de los aspectos claves que abordamos en los procesos de proactividad es cómo afrontar EL CAMBIO para que la persona logre vivir con una mayor calidad de vida y satisfacción.

A lo largo de la vida son innumerables los cambios a los que vamos a tener que hacer frente, rupturas de pareja, independencia de hijos, pérdidas de trabajo, problemas de salud y también en dificultades diarias que nos condicionan nuestro estado de ánimo… La capacidad de afrontar estos cambios de forma exitosa va a estar muy condicionada por la solidez de nuestras habilidades, actitudes, comportamientos, creencias y valores entre otras cosas. Si queremos gestionar adecuadamente estos cambios debemos despertar nuestro talento y fortalecerlo. Esto es el coaching, una puerta hacia donde tú quieras ir.

Abordar el proceso de cambio

Para comenzar a abordar cualquier proceso de coaching debemos reflexionar y tomar conciencia sobre nuestra capacidad de ser proactivos. La proactividad se convierte en un factor determinante si queremos gestionar CAMBIOS y obtener resultados satisfactorios.

La proactividad es una actitud  por la que  la persona asume de forma activa el control sobre su comportamiento, es decir, sobre su vida. La persona proactiva no permite que las situaciones difíciles le superen, toman la iniciativa sobre su propia vida y buscan la manera de conseguir aquello que creen que puede ayudarles a obtener una mayor satisfacción personal o profesional.

Según Steven Covey considera que la esencia de la persona proactiva es la capacidad de liderar su propia vida,al margen de lo que pase a su alrededor, se dedica a aquellas cosas con respecto a las cuales puede hacer algo.

Características de las personas proactivas

  • Asumen la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan, generan oportunidades en su entorno. Logran aquello que se proponen.
  • Tienen capacidad para afrontar  problemas cotidianos o de difícil solución. No esperan a que se solucionen solos o que ocurra algo que escapa a su control.
  • Adaptan su modo de hacer a las características del entorno.
  • Tienen la capacidad de basar sus elecciones en sus valores y principios más que en sus sentimientos o impulsos.
  • Saben decidir en cada momento qué quieren hacer y cómo lo van a hacer.
  • El comportamiento está orientado hacia resultados.

Cómo son las personas reactivas

Las personas reactivas  son aquellas que basan su actitud en la creencia de que sus comportamientos no modifican el entorno ni sus condiciones de vida. Centran la mayor parte de su energía diaria en los aspectos de su contexto cotidiano donde no tienen ningún tipo de control, son personas críticas con los defectos de los demás, descontentas con cualquier posibles cambio, se centran en la parte de los problemas que no tienen solución, en definitiva, son personas en las que las circunstancias y el entorno influye decisivamente en ellas. No tienen capacidad de actuar en las dificultades, esperan que la vida pase y la solución de las dificultades las arregle el tiempo. Son personas que esperan a que algo ocurra no propician  ni generan la oportunidad en el entorno.

Por qué  proactividad  y coaching

Uno de los principios de coaching es que“el aprendizaje” está en la ACCIÓN. El cambio proviene de la acción no de la comprensión intelectual.

La proactividad es en esencia ACCIÓN, sin acción  no puede desarrollarse un comportamiento proactivo.Desde Avanza, trabajamos con las personas que  inician  un proceso de coaching con nosotros,favoreciendo la consolidación de esta actitud proactiva desde el principio de las sesiones. Esta será un pilar clave para que la persona logre conseguir aquellos objetivos que  sean importantes para ella. No olvidemos que “el coaching es un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial que cubre el vacío existente entre lo que eres ahora y lo que deseas ser”  Talane Miedaner.

Para desarrollar esta actitud proactiva debemos, en primer lugar tomar conciencia sobre nuestro SER, es decir conocer y observar tus comportamientos, pensamientos, habilidades, creencias y emociones. Y en un segundo lugar, asumir que cada uno de nosotros tenemos capacidad de elección en cada contexto y en cada momento concreto. Hacer uso de esa capacidad de elección requiere responsabilizarse de la misma.

A diario en nuestro ámbito laboral, familia, social, etc.  ¿Nos responsabilizamos de nuestras elecciones y asumimos sus consecuencias?  Piénsalo y reflexiona.

Si necesitas ayuda o información más personalizada puedes contactar conmigo, rellena el formulario de abajo y nos pondremos en contacto contigo.