Acoso Escolar Ciberbullying
El Acoso Escolar Ciberbullying es una agresión psicológica, realizada al utilizar las nuevas tecnologías, internet, redes sociales, telefonía móvil, para ejercer el acoso psicológico entre iguales.
El Ciaberacoso es uno de los problemas más preocupantes junto con la adicción a los dispositivos móviles por parte de los adolescentes.
Habitualmente este acoso tiene lugar en el ámbito escolar, bien en el mismo centro formativo de la víctima o bien desde otros centros en que la víctima no tiene relación.
El ciberbullying se diferencia del acoso tradicional ejercido en los contextos escolares, en que este acoso psicológico se puede realizar continuadamente durante las 24 horas del día y desde cualquier lugar del mundo.
Estas posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, pueden provocar un efecto psicológicamente devastador para la víctima, sobre todo cuando estamos hablando de población adolescente.
La persona que sufre el acoso puede llegar a sentirse indefensa en cualquier área de su vida, teniendo la percepción de no hallarse segura en ningún sitio, ni siquiera en su hogar.
En cualquier momento que se conecte a su ordenador, móvil, juegos online, puede aparecer cualquier mensaje humillante u ofensivo.
¿Cómo se realiza el Ciberbullying?
Las formas que adopta son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la habilidad y la imaginación de los menores acosadores.
Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:
- Colgar en Internet una foto comprometida (real o manipulada).
- Colgar información que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
- Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
- Crear un perfil falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros.
- Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima.
- Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
- Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.
Aquí debemos señalar que las nuevas tecnologías pueden posibilitar una nueva forma de ejercer la violencia de género, en muchos casos con adolescentes debido a:
- La facilidad para hacer daño de forma rápida e inmediata, ayudada por las dificultades para mantener la privacidad.
- El contacto permanente que ejerce el agresor sobre la víctima, en forma de control.
Problemas que pueden presentar los adolescentes víctimas del ciberacoso
- Dolores de cabeza o estómago como consecuencia de la ansiedad experimentada.
- Alteración del sueño y el apetito.
- Aislamiento social, en los recreos pueden permanecer solos.
- Dificultad en las relaciones sociales.
- Baja autoestima.
- Sensación de indefensión.
- Dificultad de concentración.
- Disminución del rendimiento escolar.
- Cambios repentinos de humor mostrándose en ocasiones triste, apático.
Hay que tener en cuenta que el menor que está sufriendo esta situación, normalmente es difícil que logre expresarlo a su familia, profesores y amigos, al tener miedo a posibles represalias, estar bajo amenazas por el grupo de acoso, no encontrar en quien confiar, no querer preocupar a los padres o sentirse culpable de la situación que está viviendo.
Con respecto a los agresores normalmente realizan sus actividades de acoso a escondidas del adulto y las características de las nuevas tecnologías hacen que su actuación se vea potenciada al no tener que presenciar la reacción de la víctima, lo que hace que cualquier posibilidad de establecer un mínimo de empatía con ella desaparezca.
Muchos adolescentes acosadores tienen la falsa creencia de que internet garantiza su anonimato, por lo que tienden a pensar que su identificación será poco probable, lo que hace incrementar estas conductas reprochables.
Otra característica de estos agresores es que cuando están frente a la pantalla dicen y hacen cosas que no dirían o harían en una relación cara a cara, lo que produce situaciones de acoso extremas.
Cómo actuar si se está produciendo un ciberacoso escolar
- El menor víctima de ciberacoso debe saber que es necesario pedir ayuda e informar siempre de la situación que está sufriendo a un adulto de confianza (padres, profesores…).
- Debemos guardar pruebas de los hechos o de las evidencias existentes:
- Imprimiendo pantallazos
- Grabando la información
- Tomando imagen de la pantalla haciendo que aparezcan fechadas
- Debemos contactar con el Administrador de la red social o la web, solicitando:
- Salvaguardar la información para posibles denuncias
- Cancelación de imágenes, perfiles…
- Debemos Informar de los hechos a los responsables del centro educativo, presentando las pruebas anteriormente referenciadas.
- Al mismo tiempo, solicitar que intervengan en la resolución del conflicto, adoptando las medidas educativas y/o disciplinarias aplicables a cada caso.
Qué podemos hacer para prevenir el ciberacoso
En primer lugar señalar que el uso de las nuevas tecnologías no supone un problema en sí mismas, dependerá de la práctica y del uso que hagamos el que posteriormente se convierta en un recurso problemático.
A la hora de establecer pautas dirigidas a prevenir situaciones de riesgo, nos vamos a centrar en proporcionar a los jóvenes y familias la máxima información posible sobre la navegación segura en internet.
Si los menores y sus familias conocen los riesgos y las consecuencias de hacer un mal uso de las TIC, y conocen cómo actuar y a quién dirigirse en caso de necesidad, la navegación por Internet se convertirá en una actividad saludable como tantas otras.
Otro aspecto a tener en cuenta es dotar a nuestros jóvenes de las competencias necesarias para poder convivir y relacionarse en el mundo real, y así, una vez aprendidas extrapolarlas al mundo virtual.
No debemos entender el mundo real y el virtual como dos mundos paralelos y sin conexión.
Nuestros valores, principios y pautas educativos debe reflejarse en ambos contextos.
Si necesitas ayuda o información más personalizada puedes contactar conmigo, rellena el formulario de abajo y nos pondremos en contacto contigo.